Es lo de siempre, hay mucho que no es capaz de asimilar que se pueda pensar distinto. Vale, viva el pensamiento único: por ley todos debemos sentirnos españoles y admirar a ese señor nombrado por un dictador por todos conocido. Aplaudirle y no discutirle absolutamente nada, pues quien lo haga será tachado de impresentable,
antipatriótico (de la patria obligatoria, por supuesto). Como argumento españolista, lo de siempre, frases de tanto calado como "¿para que
jugáis en una competición española...", "¿que pone vuestro
DNI?". Lo peor es que esos mismos luego exigen respeto.... Que se aclaren, quieren echar a los vascos y catalanes de España y a la vez dicen que son españoles. La única conclusión que saco es que en este país cualquier pueblo tiene derecho a decidir su futuro y en la decisión, ninguna otra persona ajena al pueblo puede impedir el pensar distinto.
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